El Unicaja, contra sus propias dudas y la presión

El Unicaja, contra sus propias dudas y la presión
Germán Pozo

En un momento muy delicado y con la cabeza puesta en los 'play-off' de la Eurocup, recibe este domingo al Delteco GBC, colista de la Liga Endesa

Enrique Miranda
ENRIQUE MIRANDAMálaga

Vuelve a caminar el Unicaja por terrenos pantanosos tras la dolorosa derrota del viernes ante el Alba de Berlín en la Eurocup. Como se ha comentado en varias ocasiones, no tanto por perder el partido en sí si no por cómo se pierde: con unas semifinales europeas en juego y con más de 9.600 personas apoyando en las gradas del Palacio, el equipo malagueño terminó silbado por parte de la afición tras un partido para olvidar.

Han pasado ya más de cinco meses desde el inicio de la temporada y el conjunto malagueño ha llegado con muchas dudas a la hora de la verdad. Por ahora, sigue con sus objetivos intactos tanto en la Eurocup como en la Liga Endesa, después de su decepcionante paso por la Copa la Rey. Pero en la competición europea el miércoles afrontará el partido definitivo en Berlín y está obligado a otra proeza para acceder a semifinales, una vez que desperdició la opción de ganar ante su público. En la competición española recibe este domingo a un Delteco GBC colista (17.00 horas, Movistar Deportes 3) con el objetivo de sumar una victoria que le permita regresar a los puestos de cabeza de serie (es quinto, tras la derrota del Joventut).

Al equipo que entrena Luis Casimiro no le llega este encuentro en el mejor momento. En primer lugar, por las propias dudas que genera su juego, sin consistencia en defensa ni frescura en ataque y con demasiados altibajos en su rendimiento. En pleno mes de marzo, cuando se empieza a pelear por los primeros títulos de la temporada, el conjunto malagueño es una auténtica incógnita, capaz de remontadas inverosímiles pero también de actuaciones bochornosas. Además el equipo malagueño tendrá que hacer frente a la presión que tiene sobre sus hombros, a dos días de jugarse la temporada europea tras el fracaso del segundo partido de la eliminatoria ante el Alba. El viernes, por primera vez de manera evidente, parte de la grada del Martín Carpena mostró su rechazo al rendimiento del equipo y a sus dirigentes. En ese estado de cierto nerviosismo, hoy habrá muchas miradas pendientes de cómo van a salir a jugar los pupilos de Luis Casimiro. Toda la responsabilidad es del Unicaja, que no puede permitirse hacer otro mal encuentro en casa y salir del fin de semana más tocado aún cara al duelo ante el conjunto alemán.

El partido ante el Delteco GBC tiene que verse como una oportunidad para ganar confianza y también algo de la credibilidad perdida el viernes. El Unicaja puede ganar en Berlín, ya lo demostró en el primer partido, pero para eso tiene que mostrar una imagen totalmente distinta. Ante el colista de la Liga Endesa no puede haber confianzas. El equipo malagueño ganó en San Sebastián en el último partido de 2018 de manera holgada (80-94), pero no dejó buenas sensaciones y solo un buen último cuarto le salvó de la derrota. El cuadro donostiarra ha ganado cuatro partidos en todo lo que va de temporada y precisamente esa necesidad de triunfos para tratar de salir del descenso le convierten en un rival peligroso. Hace dos jornadas le ganó al Gran Canaria en su pista y la semana pasada perdió ante el Valencia solo por un punto. El escolta Garrett Nevels es su gran referente ofensivo (12,6 puntos por partido), aunque por fuera también suman los nuevos fichajes, el base esloveno Rebec y el escolta americano Zeisloft. Sekulic, Burjanadze o Corbacho aportan el conocimiento de la Liga Endesa al equipo que entrena Valdeolmillos. Visto lo visto, puede pasar cualquier cosa sobre el parquet del Carpena.