El Unicaja recupera la idea de incorporar a un director general

Parte del consejo de administración del Unicaja en el palco del Palacio. /ÑITO SALAS
Parte del consejo de administración del Unicaja en el palco del Palacio. / ÑITO SALAS

El club sopesa la idea de reestructurar la cúpula directiva después de los últimos cambios y añadir un ejecutivo con capacidad de decisión

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

Se avecinan tiempos de cambio en el Unicaja. La decisión de Carlos Jiménez de dejar la dirección deportiva por motivos personales ha provocado que el club recupere una idea que estaba guardada en un cajón desde hace algunos meses, la de incorporar a un director general o incluso un gerente para reforzar el área directiva y de gestión de la entidad.

Este es un asunto que ya se planteó hace un año cuando el entonces gerente Ángel Bordes emigró rumbo a la dirección de la Liga Endesa. Este ejecutivo acaparaba una gran dosis de poder y decisión en el seno del Unicaja, pero su ausencia y sus funciones fueron perfectamente asumidas por un comité de dirección y sus competencias repartidas entre los profesionales que trabajan para el club desde hace muchos años. Meses después, nadie se acuerda de Bordes en el sentido de que el funcionamiento del club no se ha resentido.

Sin embargo, es más que evidente que ha sido el presidente Eduardo García el que ha tenido que asumir un papel más ejecutivo todavía del que tenía. García cumple en septiembre nueve años al frente del club, con todo el desgaste que ello conlleva, tanto profesional como familiar y de exposición pública. Bordes era un hombre de su máxima confianza, como también lo era Carlos Jiménez, que tenía plenos poderes en la parcela deportiva en las últimas temporadas, pese a los encontronazos con el anterior entrenador.

La salida de Jiménez ha provocado el regreso de Manolo Rubia, su predecesor en el cargo y un hombre de club a todos los efectos. Aunque se ha mantenido al margen de las decisiones deportivas en los últimos años tras el ascenso de Jiménez, siempre ha estado al tanto de la evolución del mercado y en el día a día del primer equipo y la cantera. Por poner un ejemplo, estuvo presente en todas las ediciones de la Liga de Verano de la NBA, donde se encuentra ahora, y viajó con asiduidad a ver a Francis Alonso a Estados Unidos, aunque lo hizo a título particular en ambos casos.

De momento, el paso de Rubia por la dirección deportiva será transitorio, como él mismo asumió cuando se le notificó su regreso a la primera línea de actuación. Este hecho es uno de los que ha provocado que desde el consejo de administración del club se recupere la idea de reforzar la parcela directiva.

Se barajan distintos escenarios. Uno es conocido, el de contar con un director general, a ser posible un ejecutivo con experiencia en el mundo del baloncesto y la gestión. Años atrás el Unicaja fichó a Berdi Pérez para ocupar este puesto, aunque luego no continuó en el club. Aquella etapa se cerró también con la salida del entonces director deportivo, Juanma Rodríguez. También se valora la idea de contar con un gerente, pues no hay un consenso en la fórmula final. Quizá un término medio, un ejecutivo que se implique en varias facetas, también la deportiva, pero manteniendo la figura del director deportivo.

Los próximos meses serán claves para que el club se mueva en una dirección u otra. La decisión que se tome no afectará ahora a la parcela deportiva, pues las gestiones para la confección del nuevo equipo están muy avanzadas. Se han cerrado los fichajes de Thompson, Gerun y Avramovic y sólo faltaría por incorporar un base, un ala-pívot y un escolta. A pesar de esto, no conviene perder de vista que el club afronta una temporada importante, en la que debe mejorar las prestaciones de la anterior, tratar de regresar a la Euroliga y hacer un papel digno en la Copa, en la que ejercerá de anfitrión.