El Unicaja supera la prueba del algodón

El partido frente al Barcelona encerraba muchas dificultades por cómo llegaba el equipo malagueño y por el potencial del rival

Alberto Díaz y Okouo felicitan a Dani Díez./Salvador Salas
Alberto Díaz y Okouo felicitan a Dani Díez. / Salvador Salas
José Miguel Aguilar
JOSÉ MIGUEL AGUILAR

Ver a casi diez mil personas de pie aplaudiendo a rabiar tras dos horas de espectáculo de gran nivel, observar a los jugadores abrazándose en la pista como si de una gesta se tratara, atisbar el grado de ilusión que se ha instalado últimamente en el Palacio de los Deportes cuando diciembre se encamina hacia su fin, comprobar con qué fortaleza se supera una minicrisis de dos derrotas consecutivas, certificar que el Unicaja ha vuelto... numerosos síntomas que indican la buena salud de la que goza el proyecto que lidera Luis Casimiro, un entrenador que tuvo mucho que ver en el resultado del último partido en concreto y de la marcha del equipo en general. Es la mano que mece la armonía. La victoria frente al Barcelona era necesaria para saber situar al club de Los Guindos, instalado en la parte alta desde comienzos de temporada, pero un peldaño por debajo de los que aspiran a algo grande este año. Ahora ya no es así, ahora se codea con los favoritos. Con un solo triunfo de diferencia entre los cuatro primeros de la tabla, esta semana será determinante para conocer hasta dónde puede llegar el conjunto malagueño, ya que el domingo recibe a un rival directo por esas privilegiadas posiciones, un Baskonia bipolar que alterna grandes triunfos con derrotas dolorosas que le costó el puesto a Pedro Martínez. En estos siete días se puede dar un salto extraordinario en las aspiraciones o darse de bruces con la realidad si el día 23 sufre la primera derrota en casa. Así es el deporte, que se mueve en los extremos.

No obstante, hay varias cosas que invitan a una valoración positiva de la marcha del Unicaja en general y del triunfo frente al líder en particular. El Barça llegaba a Málaga con una sola derrota liguera y tras conocer que sus dos perseguidores habían caído en las últimas horas, y además con ánimos de venganza tras el varapalo sufrido en la Euroliga contra el Real Madrid. Eran tantos condicionantes que hacían del partido una prueba de nivel. La prueba del algodón que casi nunca falla. Y a fuer que consiguió superarla, además, con el arma de la defensa, la única que no había mostrado a estas alturas. Conscientes de su poderío ofensivo, tanto en el triple como en el juego interior, el trabajo atrás dejaba mucho que desear en partidos que debía cerrar con antelación, pero sufría hasta el final, algo lógico cuando la aparente superioridad aparecía en la pista y se olvidaba de demostrarla.

Pero frente al cuadro azulgrana había cuitas pendientes, demasiadas entre dos equipos cuya rivalidad traspasa competiciones. Y se notó en la aportación colectiva, con un banquillo sobresaliente que determinó la suerte final de un encuentro que deja muchas lecturas, y todas positivas. Entre ellas, la recuperación definitiva de un Dani Díez que, como se demostró, puede dar mucho de sí a este equipo. Bienvenido sea.

Una racha de hace diez años

Parece fácil cuando los datos se amontonan en la vorágine de la temporada, pero el Unicaja llevaba diez años sin ganar tantos partidos seguidos en casa en competición europea (acumula seis hasta el momento). Desde enero de 2009 no se ve nada parecido, entonces llegó a encadenar 23 victorias consecutivas, un hito mayúsculo, además todas correspondientes a la Euroliga. Fueron dos años de éxitos continuados en una gesta que recorrió el continente con muestras de asombro por el registro del conjunto malagueño.

Roberts destaca en tiros libres

Con un 91,23%, Brian Roberts tiene ahora mismo el mejor porcentaje en tiros libres de un jugador en la historia del Unicaja, desbancando a Davor Kus, que se quedó en un 91,20% tras 59 partidos vestido de verde. Aunque a estas alturas sea algo anecdótico, es curioso que Jaime Fernández también lidere otro apartado, en este caso el de las asistencias, ya que con una media de 5,45 pases de canasta por partido es el mejor de la historia del club de Los Guindos. Son detalles que vienen a confirmar la buena trayectoria del conjunto que entrena Luis Casimiro.