Wiltjer se desmelena en el Unicaja

Wiltjer, el sábado en el Nou Congost de Manresa. :: ACB PHOTO / J. ALBERCH/
Wiltjer, el sábado en el Nou Congost de Manresa. :: ACB PHOTO / J. ALBERCH

Con más minutos y licencia para tirar, el ala-pívot ha empezado a brillar en su segundo año en Europa

Enrique Miranda
ENRIQUE MIRANDAMálaga

A los grandes talentos hay que darles espacio, facilidades para que desarrollen sus cualidades. Kyle Wiltjer siempre ha respondido cuando ha tenido oportunidades para explotar sus características como jugador de baloncesto. Fue un hombre referente en los equipos en los que compitió en la NCAA, primero en la Universidad de Kentucky y después en Gonzaga, junto a Domas Sabonis y Kevin Pangos. Su periplo universitario le abrió las puertas de la NBA, pese a que no fue elegido en el draft. En los Houston Rockets apenas tuvo minutos, pero en el vinculado de la Liga de Desarrollo (los Rio Grande Valley Vipers) tuvo actuaciones brillantes, con medias por encima de los 20 puntos.

Tampoco cuajó en los Toronto Raptors y entonces fue cuando decidió dar el salto a Europa, al Olympiacos. Una primera temporada europea difícil, como él mismo admitió: «Tardé dos meses en coger las reglas».

No destacó en el equipo de El Pireo. En la Euroliga jugaba menos de 10 minutos por partido, mientras que en la Liga griega tenía algo más de presencia, pero no era una pieza clave en un equipo con mucho talento. Ahora, en el Unicaja, el ala-pívot está encontrando un contexto en el que demostrar que puede ser un jugador determinante en Europa. Ante el Manresa completó su mejor partido con la camiseta verde (24 puntos y 21 de valoración), con un tercer cuarto de ensueño. Pero más allá de sus números, el canadiense ha dejado la sensación en estos primeros partidos de tener un elevadísimo techo. Encasillado en el rol de tirador puro, es un jugador con mucho más recorrido. Sus 2,08 de altura y su gran envergadura le permiten hacer daño cerca del aro y sus cualidades técnicas le permiten sacar el tiro prácticamente en cualquier situación. Son importantes sus cualidades, pero también que se sepan explotar.

El exjugador del Olympiacos se está desmelenando en Málaga, menos encorsetado que en Grecia y con más peso en el equipo. En el Unicaja tiene licencia para tirar, como varios de sus compañeros. El elevado ritmo de juego que quiere implantar Luis Casimiro y los partidos de alta anotación favorecen su juego. Ha sido titular en los siete partidos disputados hasta ahora por el Unicaja y es uno de los pocos jugadores que está más de 20 minutos en pista de media. Promedia 11 de valoración y 10,9 puntos por partido, con porcentajes de tiro muy buenos. «Cuando hay alguien enchufado, lo que digo es que hay que seguir buscándolo, porque unos días es un jugador, otros es otro», admitía Casimiro tras la victoria en Manresa. Aunque parezca una obviedad, no es un detalle menor esta apuesta por el ataque. En el Unicaja la amenaza ofensiva es múltiple y cuando un jugador está en racha hay orden de que le lleguen balones.

Todo apunta a que Wiltjer seguirá creciendo en Málaga, tanto en conocimiento del juego europeo como en la mejora de su juego. Su trabajo defensivo o la labor en el rebote tienen que ser mucho más sólidos para poder ser un jugador franquicia en un equipo de la Euroliga. Por ahora ya ha dejado actuaciones deslumbrantes, como ante el Manresa o en el inicio de partido ante el Valencia en el Palacio. Su contrato con el club de Los Guindos es solo para la actual temporada, por lo que este año habrá muchos ojos puesto en el espigado jugador, nacido en Portland y que este sábado cumplió 26 años.

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